A child in a pink shirt and striped shorts rinses their face with water from an outdoor faucet on a sunny day.

Agua

El agua está en constante movimiento por todo el planeta. El ciclo del agua modela el tiempo y el clima y nos dota del agua dulce que posibilita la vida en la Tierra.

Su observación y monitoreo son esenciales para comprender el modo en el que sus cambios repercuten en la configuración de las precipitaciones, las sequías, las crecidas y la disponibilidad general de recursos hídricos.

Vista general

El agua potable accesible, limpia y segura es fundamental para la salud de las personas, la estabilidad de las sociedades humanas, el desarrollo sostenible y la integridad de los ecosistemas. 

Alrededor del 70 % de nuestro planeta está cubierto por agua. El océano contiene aproximadamente el 97 % de esta agua, y solo alrededor del 3 % es agua dulce. La mayor parte del agua dulce de la Tierra está confinada en glaciares y acuíferos, mientras que el resto, la menor parte, puede obtenerse directamente de lagos y ríos. 

El agua transita continuamente entre la atmósfera, la tierra y los océanos como consecuencia de procesos de evaporación, condensación, precipitación y escorrentía. Este movimiento constante, el ciclo del agua, influye en las pautas meteorológicas y climáticas.

Los cambios en el ciclo del agua pueden repercutir notablemente en la configuración de las precipitaciones y provocar sequías y crecidas, además de generar una distribución desigual de los recursos hídricos y alterar su disponibilidad general. El monitoreo y la evaluación de los cambios en el ciclo del agua son cruciales para las iniciativas de planificación estratégica emprendidas con el fin de mitigar el cambio climático y adaptarse a sus efectos, propiciar una gestión sostenible de los recursos hídricos y prepararse para los peligros relacionados con el agua, como crecidas y sequías.

Los datos relativos a los caudales fluviales, las reservas de agua lacustre y la afluencia a los embalses, los niveles de las aguas subterráneas, el contenido de humedad del suelo, las tasas de evapotranspiración, la cubierta de nieve y los fenómenos relacionados con el agua son valiosas fuentes de información que nos ayudan a comprender el ciclo del agua. 

Impacto

Los cambios que recientemente experimenta el clima están aumentando la variabilidad del ciclo hidrológico. Una atmósfera más cálida contiene más humedad, y ello desencadena una mayor cantidad de eventos meteorológicos extremos. En nuestro clima, las inundaciones y los episodios de precipitaciones más fuertes de lo normal van a más; en el extremo opuesto, aumenta la evaporación, los suelos se secan y las sequías son más intensas. Los glaciares y la cubierta de hielo también están menguando a una velocidad sin precedentes.

Los desastres relacionados con el agua, como crecidas, sequías, deslizamientos de tierra, desbordamientos repentinos de lagos glaciares y mareas de tempestad, trastornan la vida de las personas en todo el mundo. 

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) promueve la evaluación de los recursos hídricos por parte de los Servicios Hidrológicos Nacionales, los cuales suministran los pronósticos necesarios para planificar el almacenamiento de agua con vistas a satisfacer las necesidades de los hogares, las actividades agrícolas, la generación de energía eléctrica y el desarrollo urbano. Sin embargo, debe mejorarse el monitoreo y la evaluación de los recursos hídricos, la puesta en común de los correspondientes datos y la colaboración transfronteriza, sin olvidar que ello debe ir acompañado de un aumento de la inversión. 

La OMM también ayuda a los Servicios Hidrológicos Nacionales a crear y mantener sistemas destinados a obtener y divulgar información exacta y oportuna sobre el ciclo del agua, a fin de formular estrategias de gestión integrada de los recursos hídricos. Con datos, evaluaciones y pronósticos hidrológicos más exactos y completos, los países pueden evaluar sus recursos hídricos y adoptar las medidas necesarias para mitigar los riesgos de crecidas y sequías. 



 

Respuesta de la OMM

La OMM es el principal organismo de las Naciones Unidas en materia de hidrología operativa. Ayuda a los Servicios Hidrológicos Nacionales de sus Estados y Territorios Miembros a desarrollar y fortalecer capacidades y servicios en toda la cadena de valor hidrológica, desde el monitoreo hasta la prestación de servicios, pasando por el desarrollo de capacidad. Entre las actividades que lleva a cabo cabe destacar el suministro de orientación y asistencia en materia de recopilación de datos hidrológicos en tiempo real; gestión, control de calidad y puesta en común de tales datos; modelización y pronóstico hidrológicos; difusión de alertas tempranas de crecidas y sequías, y servicios de evaluación de los recursos hídricos y de apoyo a la adopción de decisiones.  

WMO Vision and Strategy on Hydrology
The Vision and Strategy on Hydrology and the eight long-term ambitions on water guide the development of WMO’s water-related activities. Each ambition represents a goal that benefits society in the frameworks of sustainable development and disaster risk management.

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