El calor extremo, las lluvias torrenciales, la pérdida de glaciares y el calor oceánico sin precedentes afectaron a Asia en 2025

17 de junio de 2026

Paro, Bhután (OMM) ― Según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), peligrosos episodios de calor, lluvias e inundaciones devastadoras, así como una sequía severa, afectaron a millones de personas en Asia en 2025 y ocasionaron cuantiosas pérdidas humanas y económicas. En la publicación se destaca la urgente necesidad de contar con servicios de alerta temprana por su eficacia a la hora de salvar vidas y limitar las perturbaciones y los daños provocados por condiciones meteorológicas cada vez más extremas.

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En el informe de la OMM sobre el estado del clima en Asia en 2025 se explica que el contenido calorífico de los océanos no ha dejado de aumentar desde la década de 1990 hasta alcanzar un nuevo récord. Las olas de calor marinas afectaron a casi toda la superficie oceánica de Asia, ya que entre julio y septiembre más de 10 millones de km2 —una superficie superior al tamaño de la República Popular China o los Estados Unidos de América— se vieron afectados por eventos de este tipo. El calentamiento y la acidificación continuos de los océanos plantean riesgos cada vez mayores para los ecosistemas marinos y las comunidades costeras.

Los 23 glaciares de zonas de alta montaña de Asia objeto de monitoreo perdieron masa a causa de temperaturas superiores a la media y nevadas invernales inferiores a la media. Este escenario amenaza la seguridad hídrica a largo plazo en la región más densamente poblada del planeta y provoca un recrudecimiento de los peligros. A modo de ejemplo cabe citar las crecidas causadas por desbordamientos repentinos de lagos glaciares y los colapsos de glaciares que se produjeron en 2025.

En los últimos decenios, la región asiática se ha calentado a un ritmo mayor que la media mundial, y la tendencia al calentamiento durante el período 1991-2025 es aproximadamente el doble que la observada entre 1961 y 1990. En función del conjunto de datos utilizado, el año 2025 fue entre el segundo y el cuarto año más cálido jamás registrado.

El calor extremo fue la tónica predominante, y en el Japón, la República Popular China y la República de Corea se vivió el verano más caluroso del que se tiene constancia. Los monzones y los ciclones tropicales causaron lluvias excepcionales que ocasionaron devastadoras inundaciones en numerosos países, entre ellos el Pakistán, Sri Lanka y Viet Nam. Una pertinaz sequía azotó partes de Asia occidental, en particular la República Islámica del Irán, zonas que también padecieron fuertes tormentas de arena y polvo.

"Asia sufre los efectos del aumento de las temperaturas, el calentamiento de las aguas oceánicas, la subida del nivel del mar y el retroceso de los glaciares. Las lluvias intensas, las inundaciones y las sequías entrañan un elevado costo en términos económicos y humanos, mientras que el calor extremo, las tormentas de polvo y las inundaciones causadas por glaciares se están convirtiendo en peligros de primer orden. Este informe pone de relieve que las observaciones, los sistemas de alerta temprana y los pronósticos que tienen en cuenta los impactos son decisivos para adaptarnos a nuestro clima cambiante", dijo la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.

"En Asia y el Pacífico, el calor está intensificando los riesgos debidos a peligros múltiples, y a su vez repercute en los sistemas alimentarios, la salud pública, las infraestructuras y los océanos, agudizando la presión a la que ya están sujetos los medios de subsistencia y la salud. Las alertas y las acciones tempranas salvan vidas cuando los avisos son oportunos y los mensajes son fidedignos y llegan hasta el último rincón para ayudar a las personas vulnerables. La resiliencia se construye con el tiempo, consolidando una cultura de preparación", señaló Armida Salsiah Alisjahbana, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP).

El informe sobre el estado del clima en Asia en 2025 es una fuente de información fidedigna sobre los principales indicadores climáticos y sobre los episodios extremos más importantes y sus repercusiones y riesgos. Incluye estudios de casos que demuestran la magnitud del riesgo y la necesidad de reforzar los sistemas de pronóstico que tienen en cuenta los impactos y las estrategias de preparación considerando no solo qué tiempo hará, sino también las consecuencias que tendrá.

El informe incorpora aportaciones de decenas de expertos, Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, centros de monitoreo del clima y asociados de las Naciones Unidas. Forma parte de una serie de informes regionales de la OMM concebidos para fundamentar los procesos decisorios.