La OMM destaca las zonas críticas de tormentas de arena y polvo, sus impactos y las investigaciones sobre este fenómeno
Ginebra (OMM) – En algunas partes del mundo, como China y la frontera entre México y los Estados Unidos, en 2025 se produjeron tormentas de arena y polvo sin precedentes, que afectaron la salud y el medioambiente y perturbaron las actividades económicas y el transporte. No obstante, según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), las concentraciones medias mundiales de polvo fueron similares a las de 2024.
El Boletín de la OMM sobre el Polvo en Suspensión en el Aire aporta conocimientos científicos que sirven de base para la formulación de políticas y para mejorar la seguridad y el bienestar de la población. En él se examinan las zonas críticas y los adelantos en materia de investigación, predicciones y avisos. En el boletín de 2026, el décimo de la serie anual, se analiza el potencial de la inteligencia artificial (IA) y la tecnología satelital para mejorar el monitoreo y los avisos de tormentas y fuentes de polvo.
Cada año, unos 2 000 millones de toneladas de polvo entran en la atmósfera y pueden recorrer cientos —e incluso miles— de kilómetros a través de continentes y océanos. Las fuentes de polvo más importantes a nivel mundial se concentran en las regiones áridas y semiáridas, en particular en los grandes desiertos, como el del Sahara en África, el de Gobi en Asia y el de Arabia en Oriente Medio.
En gran parte se trata de un proceso natural, pero una gestión deficiente del agua y de la tierra, la sequía y la degradación medioambiental contribuyen cada vez más a este fenómeno. Es un peligro importante que afecta a más de 150 países en todo el mundo.
"Las tormentas de arena y polvo afectan la calidad del aire y la salud humana. Reducen la productividad agrícola, perturban el transporte y la aviación, ejercen presión sobre los sistemas de agua y energía y dañan los ecosistemas. Ningún país es inmune a sus impactos", afirmó Celeste Saulo, Secretaria General de la OMM.
"Las tormentas de arena y polvo y las sequías no entienden de fronteras, por lo que la cooperación internacional es fundamental. El fortalecimiento de las observaciones compartidas, del intercambio de datos y de la capacidad de predicción regional permite que todos los países, especialmente los más vulnerables, se beneficien de los avances científicos y de las alertas tempranas", añadió en un mensaje pronunciado en un acto celebrado en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York el 10 de julio, en la antesala del Día Internacional de la Lucha contra las Tormentas de Arena y Polvo, que se celebra el 12 de julio.
A través de la iniciativa Sistema de Evaluación y Asesoramiento para Avisos de Tormentas de Arena y Polvo, la OMM reúne a países y centros científicos para mejorar las observaciones, perfeccionar las predicciones de polvo y prestar servicios operativos de alerta temprana. Se han logrado grandes avances, especialmente gracias a la colaboración regional, pero aún queda mucho por hacer.