El clima del planeta está cada vez más descompensado

23 de marzo de 2026

Ginebra (Suiza) (OMM) — Desde que empezaron a realizarse observaciones del clima de la Tierra, este nunca había estado tan descompensado, ya que las concentraciones de gases de efecto invernadero alimentan un calentamiento continuado de la atmósfera y los océanos e impulsan la fusión de las masas de hielo, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Estos cambios rápidos y a gran escala se han producido en cuestión de pocos decenios, pero sus repercusiones negativas se dejarán sentir durante siglos y, posiblemente, milenios.

Mensajes clave
  • En su informe sobre el estado del clima mundial, la Organización confirma que los 11 años comprendidos entre 2015 y 2025 han sido los 11 años más cálidos jamás registrados.
  • El desequilibrio energético de la Tierra es el más elevado en los últimos 65 años.
  • Durante los dos últimos decenios, el océano ha absorbido cada año el equivalente a cerca de 18 veces la cantidad de energía consumida anualmente por la humanidad.
  • Los fenómenos meteorológicos extremos afectan a millones de personas y entrañan costos multimillonarios.
  • “Observar hoy para proteger el mañana” es el tema del Día Meteorológico Mundial.
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En el informe de la OMM titulado Estado del clima mundial en 2025 se confirma que los 11 años del período comprendido entre 2015 y 2025 han sido los 11 años más cálidos de los que se tiene constancia, y que 2025 fue el segundo o tercer año más cálido jamás registrado, dado que superó en cerca de 1,43 °C la media del período 1850-1900. Los fenómenos extremos ocurridos en todo el mundo, como los episodios de calor intenso, las lluvias torrenciales y los ciclones tropicales, causaron trastornos y devastación, y pusieron de relieve la vulnerabilidad de nuestras economías y sociedades interconectadas.

El océano sigue calentándose y absorbiendo dióxido de carbono. Durante los dos últimos decenios, ha absorbido cada año el equivalente a cerca de 18 veces la cantidad de energía consumida anualmente por la humanidad. Según el informe, la extensión anual del hielo marino del Ártico fue la más baja jamás registrada, o estuvo cerca de serlo, mientras que la extensión del hielo marino de la Antártida fue la tercera más baja de la que se tiene constancia. Por otro lado, el derretimiento de los glaciares no dio tregua.

"El clima mundial se encuentra en una situación de emergencia. Estamos llevando el planeta Tierra a traspasar sus límites. Todos los indicadores climáticos clave han superado el umbral de alarma", afirmó el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.

"La humanidad acaba de vivir los 11 años más cálidos jamás registrados. Cuando la historia se repite 11 veces, ya no es casualidad: es una evidencia que nos obliga a actuar", dijo el señor Guterres.
 

Line graph showing global mean temperature difference from 1850–2025 relative to 1850–1900 average, with multiple data sources showing a rising trend over time.
Anomalías de la temperatura media mundial anual respecto del período de referencia representativo de la era preindustrial (de 1850 a 1900). Los conjuntos de datos empleados se indican en la leyenda.

El emblemático informe de la OMM sobre el estado del clima mundial se ha presentado el 23 de marzo, Día Meteorológico Mundial, cuyo tema es "Observar hoy para proteger el mañana".

Por primera vez, en el informe se incluye el desequilibrio energético de la Tierra como uno de los indicadores climáticos claves.

El balance energético de la Tierra permite cuantificar la diferencia entre los flujos de energía que entran y salen del sistema Tierra. En un clima estable, la cantidad de energía solar entrante es aproximadamente la misma que la cantidad de energía saliente.

Sin embargo, las concentraciones de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera (dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O)) han aumentado hasta su nivel más alto en al menos 800 000 años, y esto ha alterado ese equilibrio.

Desde que en 1960 empezaron a realizarse observaciones del balance energético de la Tierra, se ha podido constatar un incremento del desequilibrio energético del planeta, que se ha agudizado especialmente en los últimos 20 años. En 2025 alcanzó un nuevo máximo histórico.

"Gracias a los avances científicos comprendemos mejor el desequilibrio energético de la Tierra y la realidad a la que se enfrentan nuestro planeta y nuestro clima en estos momentos", declaró la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo. "La actividad humana está trastocando cada vez más el equilibrio natural y sufriremos las consecuencias durante cientos y miles de años".

"En el día a día, las condiciones meteorológicas se han vuelto más extremas. En 2025, las olas de calor, los incendios forestales, las sequías, los ciclones tropicales, las tormentas y las inundaciones causaron miles de víctimas mortales, afectaron a millones de personas y ocasionaron pérdidas económicas multimillonarias", explicó Celeste Saulo.

El calentamiento de la atmósfera —incluida la parte situada cerca de la superficie terrestre, donde los seres humanos percibimos la temperatura— representa solo el 1 % del exceso de energía, mientras que alrededor del 5 % se almacena en las masas terrestres continentales.

Más del 91 % del exceso de calor se acumula en el océano, que desempeña una función clave de atenuación del aumento de las temperaturas en tierra. El contenido calorífico de los océanos alcanzó un nuevo máximo histórico en 2025, y la velocidad de calentamiento de las aguas ha aumentado más del doble entre 1960-2005 y 2005-2025.

El 3 % restante del exceso de energía calienta el hielo y lo derrite. Así, los mantos de hielo de la Antártida y Groenlandia han experimentado una pérdida de masa considerable y la extensión media anual del hielo marino del Ártico durante 2025 fue la más baja o la segunda más baja registrada en la era satelital. El año pasado se produjo una pérdida excepcional de masa glaciar en Islandia y a lo largo de la costa del Pacífico de América del Norte.

El calentamiento de los océanos y la fusión de los hielos están impulsando la subida a largo plazo del nivel medio del mar a escala mundial, que se ha acelerado desde que comenzaron las mediciones satelitales en 1993.

El calentamiento de los océanos y el aumento del nivel del mar continuarán durante siglos, según las proyecciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Los cambios en la temperatura del mar y en el pH de las capas profundas del océano son irreversibles en escalas temporales del orden de siglos o milenios.

El informe va acompañado de un gráfico interactivo. Contiene un suplemento dedicado a los episodios extremos, en el que se destacan sus efectos en cadena, en particular respecto a la inseguridad alimentaria y los desplazamientos de población.

Asimismo, incluye un capítulo centrado en la relación entre clima y salud, en el que se muestra cómo el aumento de las temperaturas, la alteración de las pautas de precipitación y los cambios en los fenómenos extremos inciden en los momentos y los lugares en que surgen riesgos para la salud, en la gravedad que estos pueden alcanzar y en la exposición de la población.

En él se destacan los ejemplos del dengue —enfermedad transmitida por mosquitos— y del estrés térmico, y se muestra cómo los datos climáticos, los sistemas de alerta temprana y los servicios climáticos integrados para la salud pueden proteger a las personas en un mundo con temperaturas al alza.

"Y en esta época de guerra, el estrés climático también revela otra verdad: nuestra adicción a los combustibles fósiles desestabiliza tanto el clima como la seguridad mundial. El informe presentado hoy debería ir acompañado de una advertencia: el caos climático se está acelerando y toda demora en la adopción de medidas conlleva consecuencias mortales", afirmó el señor Guterres.

El informe Estado del clima mundial en 2025 se ha elaborado a partir de contribuciones científicas de Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, Centros Regionales sobre el Clima de la OMM, asociados de las Naciones Unidas y decenas de expertos.

"El informe de la OMM sobre el estado del clima mundial tiene por objeto fundamentar los procesos decisorios. Sigue la línea marcada por el tema del Día Meteorológico Mundial de 2026, porque con las observaciones que realizamos hoy, no solo predecimos el tiempo, sino que protegemos el mañana. Las personas del mañana. El planeta del mañana", aseveró Celeste Saulo.

Comparison of two Earth diagrams: one shows balanced solar incoming and outgoing energy; the other shows less outgoing energy due to greenhouse gases, with most excess energy stored in oceans.
Representación gráfica del balance energético y el desequilibrio energético de la Tierra. Fuente: pregunta frecuente 7.1, contribución del Grupo de Trabajo I al Sexto Informe de Evaluación del IPCC, 2021.
Source: FAQ 7.1 IPCC, 2021.

Indicadores clave

Gases de efecto invernadero

Los datos de distintas estaciones de monitoreo muestran que las concentraciones de los tres gases de efecto invernadero más abundantes (CO2, CH4 y N2O) siguieron aumentando en 2025.

En 2024 —último año para el que se dispone de datos de observaciones mundiales consolidados— la concentración atmosférica de CO2 alcanzó su nivel más alto en los últimos 2 millones de años, y las de CH4 y N2O registraron niveles sin precedentes en al menos los últimos 800 000 años.

El incremento de la concentración anual de CO2 en 2024 fue el mayor aumento anual desde que comenzaron las mediciones modernas en 1957. Esta alza se debió a las continuas emisiones de CO2 derivadas de fuentes fósiles y a la pérdida de eficacia de los sumideros terrestres y oceánicos de carbono.

Temperatura media mundial cerca de la superficie

Los últimos 11 años (2015-2025) han sido los 11 años más cálidos de los que se tiene constancia.

En función del conjunto de datos empleado, el año 2025 ocupó el segundo o el tercer lugar en la clasificación de los años más cálidos registrados desde que empezaron a obtenerse observaciones hace 176 años. Ello se explica por la transición hacia condiciones típicas de un episodio de La Niña, que ejerce un efecto transitorio de enfriamiento del planeta. En 2025, la temperatura media anual mundial cerca de la superficie estuvo 1,43 ± 0,13 °C por encima del promedio de la era preindustrial (1850-1900).

El año 2024, que comenzó con un intenso episodio de El Niño, sigue siendo el año más cálido del que se tiene constancia, dado que su temperatura media superó en aproximadamente 1,55 °C la media del período 1850-1900.

Contenido calorífico de los océanos

En 2025, el contenido calorífico de los océanos (hasta una profundidad de 2 000 metros) alcanzó el valor más elevado desde que empezaron las mediciones de este parámetro en 1960 y superó el anterior máximo fijado en 2024.

En cada uno de los últimos nueve años, este indicador ha marcado un nuevo récord.

La tasa de calentamiento de los océanos en los dos últimos decenios (2005-2025) es más del doble que la observada durante el período 1960-2005. Su magnitud oscila aproximadamente entre 11,0 y 12,2 zettajulios por año, esto es, cerca de 18 veces el consumo anual de energía de la humanidad.

A pesar de la influencia ejercida por el episodio de La Niña, alrededor del 90 % de la superficie oceánica experimentó al menos una ola de calor marina en 2025.

El calentamiento de los océanos entraña consecuencias de gran calado, como la degradación de los ecosistemas marinos, la pérdida de biodiversidad y la reducción de la capacidad de las aguas para actuar como sumidero de carbono. Asimismo, alimenta las tormentas tropicales y subtropicales y agrava la pérdida de hielo marino que se está produciendo en las regiones polares.

Line graph showing the increase in ocean heat content from 1960 to 2025 at 0-2000m depth, with four studies depicted as color-coded lines and shaded uncertainty areas.
Contenido calorífico anual de los océanos a escala mundial hasta los 2 000 metros de profundidad entre 1960 y 2025, expresado en zettajulios (ZJ).

Nivel medio del mar a escala mundial

En 2025, el nivel medio del mar a escala mundial fue comparable a los niveles máximos sin precedentes observados en 2024.

Se situó unos 11 cm por encima del nivel observado en 1993, cuando se iniciaron los registros altimétricos satelitales.

El aumento interanual observado entre 2024 y 2025 fue inferior al registrado entre 2023 y 2024, un cambio congruente con la variabilidad a corto plazo asociada a las condiciones de La Niña.

La tasa de subida del nivel medio del mar a escala mundial desde 2012 es superior a la tasa de subida del nivel medio del mar a escala mundial registrada en la primera parte de la era satelital, es decir, entre 1993 y 2011.

El incremento del nivel del mar daña los ecosistemas costeros, provoca la salinización de las aguas subterráneas y ocasiona inundaciones.

pH del océano

El océano ha absorbido alrededor del 29 % del CO2 generado por la actividad humana entre 2015 y 2024, y ello ha supuesto una reducción continua del pH en superficie. Durante los últimos 41 años el valor medio del pH de la superficie oceánica a escala mundial no ha dejado de disminuir.

El IPCC estima, con un nivel de confianza muy alto Los tres mínimos históricos más bajos de hielo marino registrados., que los valores actuales de pH en superficie no tienen precedentes desde hace al menos 26 000 años.

La variación del pH oceánico presenta diferencias en función de las regiones. Los descensos regionales más marcados en el pH en superficie se han producido en el océano Índico, el océano Austral, la zona oriental del Pacífico ecuatorial, la zona septentrional del Pacífico tropical y determinadas regiones del océano Atlántico.

La acidificación de los océanos perjudica a la biodiversidad, a los ecosistemas y a la producción alimentaria dependiente de la pesca y la cría de marisco.

Balance de masas de los glaciares

En el año hidrológico 2024/2025, los glaciares de referencia experimentaron una de las cinco peores pérdidas de masa de las que se tiene constancia. Este dato se inscribe en una tendencia de pérdida acelerada de masa glaciar constatada desde que se iniciaron los registros en 1950, y cabe destacar que ocho de los diez años con mayor pérdida de hielo glaciar han tenido lugar desde 2016.

En 2025 se produjo una pérdida excepcional de masa glaciar en Islandia y a lo largo de la costa del Pacífico de América del Norte.

Extensión de los hielos marinos

En 2025, la extensión media anual del hielo marino del Ártico fue la más baja o la segunda más baja jamás registrada desde que en 1979 empezaran a realizarse mediciones satelitales, y en la Antártida, fue la tercera más baja después de las extensiones mínimas registradas en 2023 y 2024.

El año pasado, la extensión máxima diaria del hielo marino del Ártico (después del período invernal de congelación) fue la extensión máxima anual más baja desde que comenzaron a obtenerse datos en 1979, al situarse en cerca de 14,19 millones de km2.

La extensión diaria mínima anual del hielo marino de la Antártida (después del período estival de deshielo) igualó el segundo valor más bajo jamás registrado. En los últimos cuatro años se han producido las cuatro extensiones mínimas del hielo marino de la Antártida más bajas de las que se tiene constancia.

Episodios extremos y sus efectos

En un suplemento al informe se presenta un resumen de los episodios extremos acaecidos, elaborado a partir de aportaciones de Miembros de la OMM, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este suplemento se centra en los aspectos meteorológicos y sus consecuencias en los desplazamientos de población y la seguridad alimentaria.

Los fenómenos meteorológicos extremos conllevan efectos en cadena en la producción agrícola. La inseguridad alimentaria provocada por el clima se considera ahora un riesgo, cuyos efectos en cadena alteran la estabilidad social, afectan a las migraciones y merman la seguridad biológica a través de la propagación de plagas de plantas y enfermedades de animales.

Asimismo, sigue ocasionando nuevos desplazamientos de población, desplazamientos secundarios y desplazamientos prolongados en todo el mundo, cuyas consecuencias son especialmente graves en las regiones frágiles y afectadas por conflictos. Los efectos en cadena y combinados de múltiples desastres limitan drásticamente la capacidad de las comunidades vulnerables para prepararse frente a las perturbaciones, recuperarse de ellas y adaptarse a sus efectos.

Consecuencias del clima y el calor para la salud

El cambio climático repercute de múltiples formas en la mortalidad, los medios de subsistencia, los ecosistemas y los sistemas de salud, y agrava riesgos como las enfermedades transmitidas por vectores y por el agua y los factores de estrés para la salud mental, en especial entre las poblaciones vulnerables.

El dengue destaca por ser la enfermedad transmitida por mosquitos que experimenta un crecimiento más rápido en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer esa enfermedad, de la cual nunca se habían notificado tantos casos como en la actualidad.

Por su parte, el estrés térmico es un problema creciente. Más de un tercio de la fuerza de trabajo mundial (1 200 millones de personas) se enfrenta a riesgos asociados al calor en el lugar de trabajo en algún momento del año, particularmente en los sectores de la agricultura y la construcción. Y el calor no solo conlleva repercusiones para la salud, sino que también acarrea pérdidas de productividad y socava medios de subsistencia.

En 2023, solo alrededor de la mitad de los países proporcionaban servicios de alerta temprana relacionados con el calor adaptados a las necesidades del sector de la salud, y aún eran menos los que habían integrado plenamente la información climática en los procesos de adopción de decisiones en materia de salud.

La integración de los datos meteorológicos y climáticos en los sistemas de información sobre la salud es sumamente urgente. Solo así las instancias decisorias podrán dejar atrás las respuestas reactivas para empezar a adoptar medidas proactivas de prevención que salven vidas.
 

Notas a los editores

El informe sobre el estado del clima mundial en 2025 incluye contribuciones científicas de decenas de Miembros de la OMM, asociados de la Organización y científicos. En la publicación figura información pormenorizada sobre los conjuntos de datos, las referencias y las instituciones participantes.

La Secretaría de la OMM quiere dar las gracias a todas las personas que han dedicado su tiempo y su experiencia a la elaboración del informe.

La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado del sistema de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua

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