El calentamiento de los océanos, las olas de calor marinas y el aumento del nivel del mar plantean un riesgo cada vez mayor en la región del suroeste del pacífico

7 de julio de 2026

Singapur/Ginebra (OMM) – Según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la vasta extensión oceánica de la región del Suroeste del Pacífico se está volviendo más cálida y ácida, lo que perjudica a las economías locales y a los ecosistemas marinos. Además, el aumento del nivel del mar amenaza a las comunidades costeras vulnerables y a los países insulares de baja altitud.

Mensajes clave
  • El año 2025 fue el segundo más cálido del que se tiene constancia en la región del Suroeste del Pacífico.
  • Las olas de calor marinas desequilibraron ecosistemas y afectaron la pesca.
  • El último glaciar tropical de Indonesia tiene tan solo el 2 % de su tamaño en 1988 y podría desaparecer en 2026.
  • Un ciclón tropical atípico provocó la muerte de más de 1 200 personas en Indonesia y Malasia.
  • Las alertas tempranas y la acción temprana salvan vidas, pero persisten deficiencias importantes en materia de coordinación y capacidad.
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En el informe State of the Climate in the South-West Pacific 2025 (Estado del clima en el Suroeste del Pacífico en 2025) se señala que la región registró el segundo año más cálido del que se tiene constancia (después de 2024) y que los fenómenos meteorológicos extremos causaron perturbaciones generalizadas, daños económicos y víctimas mortales. El fenómeno más mortífero fue el ciclón Senyar, el primer sistema conocido en alcanzar la intensidad de ciclón tropical en el estrecho de Malaca, que afectó a más de 10 millones de personas en Indonesia y Malasia y provocó más de 1 200 muertes.

Se estimó que la cubierta de hielo tropical que quedaba en Papúa (Indonesia) en 2025 representaba tan solo alrededor del 2 % de la superficie de hielo observada en 1988. Según el informe, se prevé que el último glaciar tropical que queda en la región desaparezca a finales de 2026 o principios de 2027.

"Para muchos países y territorios de la región del Suroeste del Pacífico, el océano es fundamental para los medios de subsistencia, la economía y la resiliencia. En 2025, la región se vio afectada por el calentamiento de los océanos, el aumento del nivel del mar, olas de calor marinas y la acidificación de los océanos, así como por ciclones tropicales y la pérdida constante de hielo de los glaciares tropicales", afirmó Celeste Saulo, Secretaria General de la OMM.

El informe sobre el estado del clima en el Suroeste del Pacífico en 2025 recoge aportaciones de Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, expertos en materia de clima y océanos y asociados de las Naciones Unidas, así como de otros asociados internacionales. Forma parte de una serie de informes regionales de la OMM que aportan una base científica para adoptar decisiones fundamentadas en información climática y reducir el riesgo de desastres.

"En Asia y el Pacífico, el calor está intensificando los riesgos de peligros múltiples, lo que repercute en los sistemas de alimentación, la salud pública, las infraestructuras y los océanos, y genera nuevas presiones sobre la salud y los medios de subsistencia. Las alertas tempranas y la acción temprana salvan vidas cuando las alertas son oportunas y los mensajes son fiables y llegan de forma efectiva a las poblaciones vulnerables", señaló Armida Salsiah Alisjahbana, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (CESPAP).

El informe se publicó durante el Taller sobre Servicios para las Olas de Calor Marinas del Sudeste Asiático (Singapur, 7 a 10 de julio de 2026), organizado por el Centro Meteorológico Especializado de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (CMEA). Los productos de predicción de olas de calor marinas permiten generar alertas tempranas fundamentales y brindan a los usuarios entre semanas y meses para prepararse para los posibles impactos.

Temperatura

En 2025, la temperatura media anual del aire en superficie promediada en las zonas terrestres y oceánicas de la región del Suroeste del Pacífico fue la segunda más alta jamás registrada: se situó aproximadamente 0,37 °C por encima del promedio del período 1991-2020.

Se registraron temperaturas superiores a la media en el Pacífico occidental y temperaturas inferiores a la media en la zona central del Pacífico tropical, un patrón característico de los episodios de La Niña.

Calor oceánico y temperatura de la superficie del agua

El calentamiento prolongado de los océanos ha provocado olas de calor marinas más frecuentes, duraderas e intensas, lo que acarrea consecuencias graves para los ecosistemas marinos y las comunidades e industrias que dependen de ellos. 

En 2025, el contenido calorífico de los océanos alcanzó máximos históricos (en los 700 m superiores del océano) en la zona meridional de Australia y en el sur del mar de Tasmania, así como en algunas partes del Pacífico Norte tropical entre Filipinas y Hawái, y en zonas puntuales al sur de Sumatra (Indonesia). 

En 2025, aunque el episodio de La Niña enfrió temporalmente la temperatura de la superficie del mar en algunas partes del Suroeste del Pacífico, el promedio de toda la región siguió siendo elevado. Se registraron niveles sin precedentes en una amplia zona del Pacífico Norte tropical occidental (que se extiende desde el este de Filipinas hasta Hawái), alrededor de Papua Nueva Guinea y en la región de Australia en su conjunto.

Las olas de calor marinas son períodos prolongados de calor extremo que afectan al océano y acarrean una serie de consecuencias para la vida marina y las comunidades que dependen de ella. Causan una decoloración generalizada de los corales, la muerte de peces, perturbaciones importantes en las actividades acuícolas, la mortalidad de los bosques de algas laminariales, cambios en la distribución de las especies y la proliferación de algas nocivas.

Map of the southwest Pacific showing projected marine heatwave categories in 2025, with most areas marked as strong, severe, or extreme.
En 2025 las olas de calor marinas afectaron a casi toda la superficie oceánica de  la región del Suroeste del Pacífico.

La cobertura de las olas de calor marinas en 2025, si bien fue menor que la del año anterior, fue la más amplia jamás registrada en un año sin episodio de El Niño. Se trata de una señal preocupante para 2026, dado que se está formando un episodio de El Niño potencialmente intenso.

Las zonas que registraron las olas de calor severas y extremas más importantes en 2025 se situaron entre el Continente Marítimo y la costa de Australia, y en el Pacífico Sur occidental, en la zona comprendida entre Nueva Zelandia, Nueva Caledonia y Vanuatu.

En concreto, durante el verano de 2024/2025, se registraron condiciones de ola de calor marina de gran extensión que afectaron el norte de Australia, la costa oeste, la Gran Bahía Australiana y las aguas meridionales. Ello contribuyó a la decoloración de los corales tanto en el sistema de arrecifes oriental como en el occidental. Es la primera vez que esto sucede en ambos sistemas en la misma temporada, lo que pone de relieve el riesgo cada vez mayor y la necesidad de contar con servicios de alerta temprana eficaces.

El informe presenta un estudio de caso especial sobre los servicios operativos de predicción de olas de calor marinas que la Oficina de Meteorología de Australia está implantando en Australia en colaboración con la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth de Australia (CSIRO). Esta iniciativa se concibió para convertir las investigaciones sobre las olas de calor marinas en un servicio climático operativo con el fin de apoyar la preparación y la adopción de decisiones basadas en riesgos en los sectores marinos.

Aumento del nivel del mar

El nivel del mar aumenta por causa del calentamiento de las aguas (por dilatación térmica) y el deshielo de los glaciares y de los casquetes y mantos de hielo. Ello incide en la vida y los medios de subsistencia de las comunidades costeras y los países insulares de baja altitud. 

Durante el período 1999-2025, el nivel del mar aumentó a un ritmo promedio de 3,7 ± 0,03 mm al año en la región del Suroeste del Pacífico. Se ha observado un patrón alargado de tasas de aumento del nivel del mar altas que se extiende desde la costa oriental de Australia hasta aproximadamente los 120° W de longitud, lo que abarca los mares de Coral y de Tasmania y una amplia zona al oeste de Nueva Zelandia.

Acidificación de los océanos

Las aguas de los océanos son cada vez más ácidas como resultado de la absorción de cantidades cada vez mayores de dióxido de carbono. La acidificación de los océanos, junto con el calentamiento y la desoxigenación de sus aguas, deteriora ecosistemas y hábitats marinos y altera su biodiversidad.

Casi toda la región del Suroeste del Pacífico registró en 2025 valores mínimos sin precedentes de pH de la superficie del océano.

Fenómenos meteorológicos extremos

Como es habitual durante los episodios de La Niña, las precipitaciones fueron superiores a la media en gran parte del Continente Marítimo: en muchas regiones el nivel registrado se situó dentro del 10 % de los años más lluviosos del período 1991-2020. Por el contrario, las condiciones en gran parte del Pacífico ecuatorial occidental y central fueron más secas que la media.

Varios países experimentaron fenómenos meteorológicos y climáticos extremos que provocaron víctimas mortales y cuantiosas pérdidas económicas, especialmente a causa de ciclones tropicales.

El ciclón Senyar fue el primer ciclón tropical registrado en el estrecho de Malaca desde 1886. El 26 de noviembre tocó tierra por primera vez en el norte de Sumatra y, tras volver a cruzar el estrecho, tocó tierra por segunda vez en Malasia peninsular. Las precipitaciones más extremas se registraron en el extremo septentrional de Sumatra (Indonesia) (donde se superaron los 400 mm en un día), así como en el norte de Malasia peninsular y el sur de Tailandia.

El informe presenta un estudio de caso sobre los efectos de este ciclón y las respuestas ante él que muestra cómo las alertas tempranas, la colaboración y las subvenciones locales redujeron el número de víctimas mortales y contribuyeron a la prestación rápida de socorro. No obstante, hubo deficiencias en la difusión de las alertas a algunas poblaciones costeras y a los pescadores.

El ciclón Senyar puso de manifiesto que urge contar con predicciones de los peligros en cascada que tengan en cuenta los impactos y prepararse para escenarios complejos en los que las tormentas ciclónicas combinadas con episodios de intensificación del monzón provocan de forma simultánea crecidas, deslizamientos de tierra y flujos de sedimentos, e incluso pueden coincidir con peligros geofísicos, como terremotos o tsunamis.

Notas a los editores

La OMM elaboró la publicación State of the Climate in the South-West Pacific 2025 (Estado del clima en el Suroeste del Pacífico en 2025) en colaboración con Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, centros internacionales de datos, instituciones destacadas de investigación climática y de servicios marinos, y asociados de las Naciones Unidas, entre ellos la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

La OMM agradece a todos los colaboradores y asociados, especialmente a los autores principales, Thea Turkington (Servicio Meteorológico de Singapur) y Blair Trewin (Oficina de Meteorología de Australia).

La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado del sistema de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua

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