Subsanar la falta de observaciones

A single person sits beneath a white balloon floating high in the sky, surrounded by wispy clouds and streaks of white against a blue background.

La solidez de una cadena depende de la resistencia de su eslabón más débil.

Los pronósticos meteorológicos dependen del acceso permanente a las observaciones mundiales. Pero existen amplias zonas geográficas sobre las que no se dispone de datos suficientes.

Muchas estaciones de países menos adelantados y pequeños Estados insulares en desarrollo no están operativas o bien no notifican los datos de forma coherente. Ello genera importantes carencias de datos, en especial en África, donde la densidad de estaciones de observación en superficie es muy inferior a los estándares mundiales, lo que reduce la exactitud de los pronósticos, no solo a escala local, sino también mundial.

Para resolver este problema, la Red Mundial Básica de Observaciones (GBON) de la OMM sienta las bases para acometer una profunda transformación de los procesos de intercambio internacional de datos de observación en los que se sustentan todos los servicios y productos meteorológicos, climáticos e hidrológicos. Disponer de mejores datos significa estar más preparados, lo que permite a los países salvar vidas y proteger medios de subsistencia.

El Servicio de Financiamiento de Observaciones Sistemáticas (SOFF) proporciona apoyo financiero y técnico a largo plazo para que los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo puedan generar e intercambiar de manera continua a escala internacional las observaciones requeridas.

Colmar las carencias esenciales en materia de datos meteorológicos y climáticos puede reducir los errores de los pronósticos meteorológicos en un 30 % en África y en un 20 % en el Pacífico, según los resultados de experimentaos llevados a cabo por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF).

Y, según el Banco Mundial, estas mejoras podrían reportar 5 000 millones de dólares en beneficios anuales directos y generar 160 000 millones de dólares en beneficios económicos indirectos en sectores clave como los de la agricultura, la energía, el agua y el transporte.

La red más amplia de observación de la Tierra también presenta lagunas.

El Sistema Mundial de Observación del Clima (GCOS), y su homólogo marino, el Sistema Mundial de Observación del Océano (GOOS), deben hacer frente a carencias en las redes in situ, a continuos problemas de financiación y a obstáculos para acceder a los datos.

Tenemos que resolver esos problemas. Sin demora.