Proteger el mañana
Cada pronóstico que emitimos, cada aviso que difundimos, cada conjunto de datos que intercambiamos tiene un solo objetivo: proteger el mañana.
Las personas del mañana. El planeta del mañana.
Sin datos meteorológicos, hidrológicos y climáticos exactos, oportunos y accesibles no puede haber resiliencia. Y, de cara al futuro, esos datos serán todavía más importantes, a medida que el mundo se acerque al inevitable rebasamiento de la meta de 1,5 °C establecida en virtud del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Es fundamental tratar de limitar la magnitud y la duración de ese rebasamiento antes de que se descontrole.
Ahora bien, además de los riesgos, también hay muchas oportunidades.
Estamos inmersos en una revolución tecnológica. La inteligencia artificial y la informática avanzada están transformando la meteorología y la climatología y encierran un enorme potencial para contribuir a la adaptación climática, la reducción de riesgos de desastre y el desarrollo sostenible.
La inteligencia artificial ayuda a incrementar la exactitud de los pronósticos y la eficacia de los avisos que tienen en cuenta los impactos, y si se utiliza con equidad, ayudará a los países en desarrollo que carecen de supercomputadoras a dar un salto de gigante hacia capacidades más avanzadas.
Debemos fomentar la innovación al tiempo que preservamos la confianza. Las capacidades que ofrece la inteligencia artificial deben complementar —no reemplazar— la función de autoridad de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales.
La inteligencia de las personas sigue siendo la base en la que se sustenta la inteligencia artificial.
Para proteger el mañana es necesario invertir en educación, formación y oportunidades para los jóvenes en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
Debemos escuchar la voz de la juventud que vivirá con las consecuencias de las decisiones adoptadas en la actualidad.
Los jóvenes no son solo los líderes del mañana, ya son líderes hoy.
En todo el mundo, jóvenes meteorólogos, hidrólogos, oceanógrafos y climatólogos impulsan la innovación y promueven la adopción de medidas.
El Plan de Acción de la OMM para la Juventud tiene por objeto empoderar a la próxima generación de profesionales de la meteorología y la climatología de todas las regiones del mundo a fin de convertirlos en parte activa.
El Día Meteorológico Mundial nos recuerda que el tiempo, el clima y el agua nos conectan a todos.
Cuando observamos hoy, no solo predecimos el tiempo, sino que protegemos el mañana.